viernes, 15 de agosto de 2014

Reflexión del aprendizaje autónomo y colaborativo



El aprendizaje autónomo



En el proceso de enseñanza-aprendizaje intervienen varios agentes educativos, el maestro y estudiante son los que comparten más tiempo en una modalidad presencial,  lo que ha llevado a impartir creencias de que el maestro es el único encargado del proceso, pero en esta nueva mirada, el estudiante asume una gran parte en el trabajo educativo, pues éste debe encargarse de ajustarlo a su propio ritmo, según su tiempo y posibilidad.

Este aprendizaje  desea lograr que el estudiante sea capaz de tomar decisiones y pensar por sí mismo con sentido crítico, contando con recursos que  el maestro le ha suministrado e informado para contribuir a su aprendizaje, como herramientas en la web, lecturas de libros, revistas, el uso de las bibliotecas, entre otros. Para esto el estudiante debe tener unos conocimientos previos sobre el uso de éstas.

Ambos deben asumir nuevas actitudes que fomenten, en el estudiante valores y habilidades que le permitan  construir conocimiento de manera significativa siendo así un responsable autogestor  de su aprendizaje; y el maestro debe convertirse en un asesor-motivador  de estos procesos  para facilitar la autonomía de sus estudiantes.

El aprendizaje autónomo permite la resolución de problemas, la búsqueda e indagación del conocimiento, aunque no siempre se comparta un mismo tiempo-espacio; es acompañar al maestro en la formación sin esperar cuando y como hacer las cosas.
Cuando el estudiante es  autónomo trasciende los parámetros de la educación tradicional ya que se interesa y contribuye a su formación integral, los hábitos que asuma le permitirán indagar y reflexionar sobre su proceso de aprendizaje, proyectándose no solo a recibir contenidos sino por el contrario construir conocimiento no para el momento sino para la vida.

Un maestro que promueve el aprendizaje autónomo debe capacitar a sus estudiantes en el uso de herramientas tecnológicas con una intencionalidad, para que el proceso sea significativo, ya que éstas servirán de puente para la comunicación y construcción de conocimiento, esto exige al tutor una responsabilidad sobre el diseño pedagógico y las estrategias que emplee para la  motivación de los jóvenes.







Aprendizaje colaborativo




El ser humano por naturaleza es un ser social,  por ende estar en interacción con los demás es esencial para su desarrollo, esto contribuye a la construcción de conocimientos de manera activa,  el aceptar al otro permite aceptarse así mismo; en los diálogos, debates, foros, entre otros, el saber permanecerá en constante renovación y reestructuración, de allí se parte a entender el aprendizaje colaborativo como estrategia en el acto educativo.

Esta estrategia didáctica adoptada por los maestros ayuda a fomentar valores y afianzar las relaciones interpersonales entre los participantes, esto permite la escucha y asimilación de los diferentes puntos de vista de los demás, así aprenderá  a respetar las opiniones y tendrá la capacidad de aportar conocimientos a la construcción grupal.

la labor del maestro toma un aspecto diferente, pasando de ser el  mediador a un diseñador de experiencias intelectuales, teniendo como propósito diseñar un plan de estudio que brinde las herramientas adecuadas, para la exploración de los estudiantes  y  así los conocimientos puedan ser debatidos, lo que permite un aprendizaje más amplio y significativo.

El aprendizaje autónomo está inmerso en el colaborativo, ya que cada uno de los participantes asumen un rol de manera innata para fortalecer el equipo, aquí se hacen notorios los ritmos de aprendizaje; las habilidades de algunos  permiten acompañar a los demás   en el proceso, para superar sus debilidades. En la actualidad esta estrategia debería implementarse en las escuelas, así, la construcción de conocimiento será más dinámica e incrementa el interés de los estudiantes por asistir a clase.

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